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Quesos artesanales: Cómo reconocer y disfrutar de los más exquisitos

En el maravilloso mundo de la gastronomía gourmet, los quesos artesanales ocupan un lugar especial por su inigualable sabor, textura, aroma y diversidad. Elaborados con técnicas tradicionales y siguiendo recetas ancestrales, estos quesos son verdaderas obras de arte culinarias que merecen ser apreciadas y disfrutadas.

En este artículo, exploraremos cómo reconocer y disfrutar de los quesos artesanales más exquisitos.

Para comenzar, es importante entender qué es un queso artesanal. A diferencia de los quesos industriales, que se fabrican en grandes cantidades utilizando procesos automatizados y estandarizados, los quesos artesanales son elaborados en pequeñas producciones, a menudo en granjas familiares o cooperativas locales y casi siempre en zonas y pueblos muy relacionados con la naturaleza.

Los maestros queseros cuidan cada detalle del proceso de elaboración, desde la selección de la leche hasta el envejecimiento del queso, lo que resulta en productos únicos de una calidad y características dignas de los paladares más esquistos.

Para reconocer un queso artesanal, hay varios aspectos que debemos tener en cuenta:

Origen de la leche: Es el primero y más importante. La leche es la materia prima que dará la calidad al queso. Los quesos artesanales se elaboran a partir de leche de vaca, oveja o cabra, proveniente de animales alimentados con pastos naturales y sin el uso de hormonas o antibióticos. Esto influye en la calidad y el sabor del queso de una manera determinante.

Proceso de elaboración: Los métodos de producción tradicionales y la experiencia del maestro quesero en la elaboración del queso son cruciales para garantizar su calidad. La utilización de cuajo natural, el control de la fermentación y el envejecimiento en condiciones óptimas son factores clave.

Denominación de origen: Muchos quesos artesanales cuentan con una denominación de origen protegida (DOP) o indicación geográfica protegida (IGP), que garantiza su procedencia, autenticidad y calidad, además de mantener las tradiciones locales ayudando a que no se pierdan esas elaboraciones que en ocasiones tienen siglos de antigüedad.

Apariencia: A menudo, los quesos artesanales tienen una apariencia rústica y presentan variaciones en su aspecto, como marcas de cepillos o líneas de corte, que son resultado del proceso manual de elaboración.

Etiquetado: Las etiquetas de los quesos artesanales suelen incluir información sobre el origen de la leche, el proceso de elaboración, el tiempo de maduración y las características organolépticas del queso.

Una vez que hemos reconocido que es un queso artesanal, es fundamental saber cómo disfrutarlo al máximo. En Belembe, te ofrecemos algunos consejos para sacar el mayor provecho de estos exquisitos manjares y poder disfrutarlos en su punto óptimo de sabor y calidad:

Conservación: Siempre debemos guardar los quesos artesanales en un lugar fresco y húmedo, como el cajón de verduras del refrigerador, envueltos en papel encerado o de aluminio. Esto permitirá que el queso respire y evita que se sequen o absorban olores de otros alimentos. Recordemos que el queso es un alimento vivo.

Temperatura: Para apreciar plenamente su sabor, textura y aroma, los quesos deben consumirse a temperatura ambiente.

Si quieres que el queso exprese todo su sabor sácalo  del refrigerador aproximadamente una hora antes de servirlo, para que alcance la temperatura adecuada y libere todos sus aromas. Si no acostumbras a hacerlo prueba y veras como notas una gran diferencia.

Maridaje: Los quesos artesanales pueden maridarse con una amplia variedad de alimentos y bebidas. Vinos tintos y blancos, vermut, cervezas artesanales, panes rústicos, frutas secas y frescas, Frutos secos, miel y mermeladas son algunas opciones excelentes para acompañar y realzar el sabor de los quesos. Experimenta con diferentes combinaciones y descubre tus maridajes favoritos.

Degustación: Al probar un queso artesanal, es importante prestar atención a sus características organolépticas. Observa su apariencia, color y textura. Huélelo para con calma para apreciar su aroma y, finalmente, prueba un trozo, permitiendo que se deshaga lentamente en tu boca mientras saboreas sus matices y la complejidad de sabores.

Orden de degustación: Es importante, si vas a degustar varios quesos artesanales, que empieces por los más suaves y frescos, y luego ir hacia los más intensos y curados. Esto evitará que los sabores fuertes de los quesos más curados enmascaren los matices de los quesos más delicados o de menor potencia.

Presentación: Al servir quesos artesanales, es fundamental ofrecer una presentación atractiva y cuidada. Coloca los quesos en una tabla de madera, pizarra o mármol, dejando espacio entre ellos para que respiren y se aprecien sus características. Acompaña los quesos con utensilios apropiados para cortar y servir, como cuchillos de diferentes tamaños y formas.

En resumen, los quesos artesanales son verdaderas joyas de la gastronomía gourmet, que deleitan nuestros sentidos con sus ricos sabores, texturas y aromas. Si aprendes a reconocerlos y disfrutarlos disfrutaras de una experiencia gratificante y enriquecedora que te conectara con la tradición y la pasión de los maestros queseros que hacen de su elaboración parte de su vida.

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